29 May 2013

¿Qué nos dejó el Simposio Fertilidad 2013?

Los días 22 y 23 de Mayo, con un auditorio de alrededor de 1000 personas, se llevó a cabo la edicion 2013 del Simposio Fertilidad, en el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario (Santa Fe)
Soybean panel at 2013 Fertility Symposium

Durante los días 22 y 23 de Mayo de 2013, en el Centro de Convenciones Metropolitano de la ciudad de Rosario, se desarrolló el Simposio Fertilidad 2013 bajo el lema "Nutrición de Cultivos Para la Intensificación Productiva Sustentable". Con una convocatoria record, el Simposio incluyó 23 disertaciones y la exposición de más de 30 posters de trabajos de investigación.






RESÚMEN DEL SIMPOSIO

En la edición 2013 del Simposio de Fertilidad se debatió sobre diferentes aspectos del manejo de la nutrición de los cultivos y fertilidad de suelos con foco en una visión de intensificación sustentable de los sistemas productivos.
Para ello, se dividieron y discutieron los principales temas en forma de paneles. Complementariamente, en el Simposio se llevó a cabo la presentación de más de 30 posters de trabajos de investigación relacionados.
A continuación, ofrecemos un resúmen de cada uno de los paneles de discusión del evento.

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1 - Introducción


Foto. Dr. Fernando García.

La apertura de la primera jornada del Simposio estuvo a cargo del Dr. Fernando Garcia de IPNI Cono Sur, quien –además de realizar la introducción a los temas que se desarrollon durantelas dos jornadas- rindió homenaje a un colega que ya no está entre nosotros, el Ing. Hugo Fontanetto, quien desarrolló una vasta trayectoria en investigación y extensión en nutrición de cultivos y fertilidad de suelos. “Hugo tuvo una gran pasión por la familia, los suelos y la agronomía, y es oportuno rendirle un merecido homenaje”, resaltó el Dr. García.


Foto. Sebastián Gambaudo (izq), y entrega formal del reconocimiento a la familia del Ing. Agr. MSc. H. Fontanetto (der).

Posteriormente dió uso de la palabra al Ing. Sebastián "Cachi" Gambaudo, amigo y compañero de Fontanetto en INTA Rafaela, quién recordó con palabras emotivas a su amigo y finalmente se otorgó una placa de reconocimiento a la familia Fontanetto.


Foto. Ing. Agr. María Fernanda González Sanjuán.

Más tarde, y dando inicio al primer bloque, llegó turno de la Ing. Agr. María Fernanda González Sanjuan, Gerente Ejecutiva de Fertilizar Asociación Civil, quien en su exposición “Los fertilizantes en Argentina: Hacia el 2020”, se refirió a la evolución del mercado de fertilizantes y que si bien se ha incrementado, marca aún una importante deuda con el suelo. Además, hizo hincapié en la escasa fertilización de los cultivos de soja y aportó datos importantes para entender la situación actual: “En 2011, el promedio nacional marca que el 60 % de la superficie con soja recibió algún tipo de fertilización. El 40 % restante no recibió nada. El desafío es entender qué está pasando con ese 40 % restante y por qué”.
Para finalizar, González Sanjuán planteó interrogantes referidos a la sustentabilidad del cultivo de soja, su productividad y la reposición de nutrientes, resaltando la importante diferencia entre lo que se extrae y lo que se repone. Bajo la coyuntura de los suelos claramente subsidiando a la producción, postergar la fertilización o hacerlo en bajas dosis, genera impactos y costos a futuro que debemos empezar a considerar.

2 - La sustentabilidad de los sistemas agropecuarios:

¿Por qué? ¿Cómo?



Foto. Ing. Agr. - Biólogo Jorge Adámoli.

En el panel de sustentabilidad, en primer término, Jorge Adámoli, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, analizó los desafíos que presenta la necesidad de lograr aumentos en la producción agropecuaria, resguardando la situación ambiental y social en las áreas de producción y su entorno. En ese marco, hizo referencia al crecimiento de la demanda global de alimentos, comentando que en las últimas décadas se sumaron 1800 millones de personas a las clases medias urbanas de todo el mundo. De cara a 2050, Adámoli sostuvo que el aumento de producción, manteniendo los actuales rendimientos, implicaría una expansión del 50% de las áreas cultivadas, situación que se plantea como improbable. Así, el único camino viable es avanzar hacia una mayor productividad, procurando por supuesto, trabajar en un marco de sustentabilidad y utilizando todas las herramientas tecnológicas disponibles.
El especialista explicó además, que las políticas de estímulo deberían centrarse en la productividad para una "real incorporación" de las Buenas Prácticas Agrícolas. “Se debe fomentar, también, la rotación de cultivos y reducir la dependencia de una soja que llevó a la menor superficie sembrada con trigo en 100 años, por ejemplo”, culminó Adámoli.


Foto. Ing. Fred Luckey.

Por su parte, Fred Luckey, Chairman de Field to Market, explicó cómo a través de su compañia se integra a los principales integrantes de la cadena de abastecimiento agropecuaria de Estados Unidos, desde las empresas de fertilizantes, hasta las que ofrecen productos a los consumidores. “Cuando nos referimos a temas de sustentabilidad, debemos asumir que se trata de un tema global, que involucra a toda la cadena y cuya solución depende del trabajo de todos”, explicó. Entendiendo que para poder avanzar en modelos sustentables se deben cambiar los paradigmas en base a la generación de propuestas de valor que estimulen, fundamentalmente, a los productores, Luckey mostró a los asistentes una herramienta de fácil evaluación que permite definir oportunidades de mejoras: el Fieldprint Calculator. Mediante esta herramienta se pueden evaluar decisiones de manejo y comparar desempeños en temas como el uso del agua y la energía, los niveles de emisiones y de carbono en suelo, entre otros.


Foto. Dr. Ricardo Melgar.

Por su parte, el Dr. Ricardo Melgar de la EEA INTA Pergamino se refirió a la legislación de seguridad industrial en lo que hace al manejo de fertilizantes. En ese sentido, Melgar explicó que la gestión integral de estos productos excede a los fabricantes y comprende a todos los actores hasta los usuarios finales: los productores, incluyendo la disposición final de envases y residuos. “Sin embargo, las responsabilidades son mayores en el caso de los integrantes de la cadena de valor de la Industria, fabricantes, importadores y distribuidores”, agregó. Asegurando que el mayor interés en proteger el medio ambiente ha llevado a una nueva era de controles y responsabilidades, explicó que “muchos distribuidores tendrán que realizar importantes inversiones para ajustarse a los cambios”. Para cerrar, sostuvo que la industria debe ser la primera interesada en cumplir con las cada vez más exigentes normativas vigentes.


Foto. Ing. Agr. Gustavo Oliverio.

Cerrando el panel, el Ing. Agr. Gustavo Oliverio –de la Fundación Producir Conservando- evaluó el avance de la agricultura argentina en las últimas décadas del siglo pasado, destacando la incorporación de la siembra directa, la aplicación de fertilizantes y nueva y más completa de tecnología de cultivos, como las principales herramientas que permitieron llegar a 70 millones de toneladas en 26-27 millones hectáreas sembradas hacia inicios del año 2000.
Diez años después, nos encontramos con niveles de producción en valores cercanos a los 100 millones de toneladas con un área sembrada de 30-32 millones de hectáreas y donde las oleaginosas son entre el 65% y 70% de las mismas”, explicó. Frente a esto, Oliverio enumeró una serie de temas coyunturales sobre los cuales se debería avanzar: i) problemas recurrentes de erosión en distintas zonas productivas; ii) balances de carbono fuertemente negativos en casi todos los sistemas; iii) y desde la nutrición de los cultivos sólo se repone alrededor de la mitad de nitrógeno, fósforo y azufre y menos del 2 % del potasio extraído por los cultivos.
Finalmente, el especialista destacó la falta de inversiones en la infraestructura necesaria para avanzar en una situación sustentable no sólo en la actualidad sino también de cara al futuro y destacó que de cara a 2020 en el país se deberían emplear 9.2 millones de toneladas de fertilizantes para avanzar en producciones sustentables (esta cifra es tres veces superior a la actual). “La rotación y reposición de nutrientes son temas centrales”.

3 - Nutrición de cultivos alternativos

Otro tema desarrollado en el Simposio de Fertilidad estuvo vinculado con las temáticas planteadas por el Ing. Agr. Gabriel Prieto del INTA (Arroyo Seco, Santa Fe) y el Dr. Tom Jensen (IPNI Oeste de Canadá), en cuanto al manejo nutricional de cultivos como arveja, lenteja, garbanzo y colza.


Foto. Ing. Agr. Gabriel Prieto.

En primer término, el Ing. Agr. Gabriel Prieto analizó el estado de la producción de arveja en Argentina, destacando que existen unas 150 mil hectáreas sembradas, ubicadas en el sudeste de Santa Fe, nordeste de Buenos Aires y parte de la región Pampeana. En este sentido, el profesional del INTA indicó que –a pesar de tener un reducido volumen comparado con la soja- la producción de arveja se encuentra en franca expansión y orientada principalmente a la exportación, con un total de 125 mil toneladas producida.
El especialista también se refirió a los requerimientos nutricionales del cultivo alternativo, haciendo hincapié en el suministro de nitrógeno y fósforo.
Una correcta inoculación de la semilla con nitrógeno se traduce en un mejor color, hojas más grandes, más biomasa y un mayor rendimiento”, sostuvo Prieto.
Para concluir, destacó el papel que juega el fósforo en el proceso de cultivo de la arveja y dijo: “El fósforo es el nutriente con el que se pueden lograr las mayores respuestas de rendimiento, dadas fundamentalmente por la fijación de un mayor número de vainas por planta”.


Foto. Dr. Tom Jensen.

Por su parte, el Dr. Tom Jensen (IPNI – Northern Great Plains), especialista en fertilidad de suelos en la región oeste de Canadá, compartió su experiencia respecto del manejo nutricional de colza, arveja, lenteja y garbanzo en las planicies centrales del país del Norte. En el oeste de Canadá, similar a la Argentina, los suelos son geológicamente jóvenes y el principal cultivo de invierno es el trigo seguido en importancia por colza-canola. Luego de esta introducción, el especialista destacó que la aplicación de fertilizantes para colza, arveja, lenteja y garbanzo casi siempre incluye nitrógeno, fósforo, potasio y azufre a la siembra.
La mayoría de los productores, decide las dosis a aplicar basándose en el rendimiento objetivo y la experiencia local. Un 12% utiliza las recomendaciones de los laboratorios de análisis de suelo. Finalmente, en un 10% de los campos son los asesores agrónomos quienes toman muestras de suelo, las hacen analizar, y formulan las recomendaciones”, explicó Jensen, mencionando también que –por cuestiones climáticas- “la arveja es nuestra soja en Canadá”.
Especificando sus dichos, Jensen agregó que los productores de leguminosas tratan la semilla con productos inoculantes que contienen las especies de rizobios adecuadas. Si el nitrógeno disponible en el suelo es muy bajo y las condiciones a la siembra son de suelo seco y frío, se puede aplicar una dosis reducida como arrancador. Por otra parte, en algunas áreas específicas -deficientes en boro y zinc- se aplican bajas dosis para canola, y para arveja, lenteja y garbanzo.

4 - ¿Cómo podemos aumentar los rendimientos de soja?

En el último panel del día miércoles, se desarrolló uno de los paneles centrales del Simposio, en el cual se debatió -con especialistas de diversas áreas- acerca de la posibilidad de lograr mayores y mejores rendimientos en el cultivo de soja.


Foto. Dr. José Luis Rotundo.

En primer lugar, el Dr. José Luis Rotundo, de la FCA-UNR se refirió a la ecofisiología y a la aplicación de diferentes prácticas de manejo para el logro de rendimientos potenciales. “Es necesario considerar que muchas veces, el valor de una tecnología particular depende del rendimiento potencial definido a través de los factores definitorios del rendimiento”, explicó. Además, Rotundo resaltó que -desde el punto de vista del productor- el rendimiento potencial se define mediante prácticas como la elección de la fecha de siembra, el grupo de madurez del cultivar sembrado, la latitud donde se encuentra el lote de producción y la estructura del canopeo establecida mediante la elección del espaciamiento y la densidad de siembra lograda, entre otros. “Más allá de identificar qué práctica de manejo impacta sobre qué proceso fisiológico, es importante cuantificar la respuesta a de las diferentes tecnologías”, agregó el experto.


Foto. Ing. Agr. Rodolfo Rossi.

Por su parte, el Ing. Agr. Rodolfo Rossi (Nidera Semillas) compartió sus conocimientos asociados a la contribución del mejoramiento genético para la obtención de altos rendimientos en soja, aclarando que la demanda global del cultivo continuará con una tasa de crecimiento cercana al 6% anual. “Si bien en todos nuestros países, principalmente Brasil, hay superficie para seguir creciendo, el compromiso es reducir la presión sobre los recursos naturales y utilizar menos recursos e insumos para producir más. Esto se define como factor de productividad (el aumento de los elementos unitarios)”, explicó el disertante.
En cuanto a la situación local, Rossi dejó en claro que existe un compromiso con las pautas del Plan Agroalimentario 2020, a partir del cual se definió una producción de soja cercana a los 70 millones de toneladas, cifra que supone un crecimiento en los rendimientos realmente significativo.
“Para ello es imprescindible asegurar la colaboración de la genética”, remarcó Rossi al tiempo que explicaba que uno de los mayores aportes que han realizado las empresas tiene que ver con la indeterminación de las variedades disponibles. “Es importante la diversidad genética así como también avanzar en el fenotipeado de las plantas, lo que resulta clave pensando en avances frente a variedades resistentes a sequías, por ejemplo”.


Foto. Dr. Fernando Salvagiotti.

Por su parte, el Dr. Fernando Salvagiotti (INTA Oliveros) puso en el centro de la escena a la nutrición como clave para lograr altos rendimientos en soja y compartió novedades en el manejo de micronutrientes. “Existe una brecha entre los rendimientos actuales y los alcanzables, a la que podemos llamar brecha nutricional. La reducción de la misma estará relacionada con la identificación de los nutrientes deficientes en el suelo y la definición del potencial de producción del ambiente”, explicó el disertante, y agregó: “En la región sojera local se ha identificado que el nitrógeno, el fósforo y el azufre son los nutrientes más limitantes de los rendimientos; y en alta producción también se ha informado de aumentos por la adición de micronutrientes”.
Respecto del manejo, Salvagiotti aclaró que los altos requerimientos de nitrógeno deben ser primordialmente satisfechos optimizando las prácticas de manejo que maximicen el aporte por fijación biológica, y que la fertilización con nutrientes de menor movilidad como fósforo y azufre tendrá que considerar los efectos residuales sobre los cultivos de la secuencia. “Para mejorar la productividad y minimizar el impacto negativo sobre el ambiente es necesario conocer cuál es la eficiencia de uso de los nutrientes con la que trabajamos”, comentó el experto.


Foto. Dr. Pablo Calviño.

Posteriormente, el Dr. Pablo Calviño (Consultor privado) se refirió a la posibilidad de incrementar los rendimientos a partir del manejo del cultivo, su productividad y la contribución del mejoramiento genético. “La correcta elección de variedad, fecha de siembra, arreglo espacial, sanidad y nutrición del cultivo está condicionada, en gran parte, por la calidad de identificación de los ambientes productivos tanto en productividad como en riesgos”, analizó Calviño. Además agregó que “en la actualidad, no tenemos más remedio que separar los ambientes y planificar la producción de manera eficiente”.
Desde el punto de vista del especialista, si uno listara las áreas que hay que tener en cuenta para realizar el mejor manejo de los cultivos, se debería comenzar con la caracterización de los ambientes productivos. “Hay que tener en cuenta: características de las variedades, bases de ecofisiología, manejo de la nutrición (inoculación, fertilidad propia del lote y fertilizaciones anteriores, relaciones de precios), manejo de malezas, plagas y enfermedades, calidad y enfermedades de semillas; y conocimientos de cuáles son las fechas de siembra óptimas para cada ambiente y variedad”, enumeró, entre otras variables que no siempre se tienen en cuenta. “Será clave también avanzar en la capacidad de las empresas para planificar, gerenciar y controlar sus actividades”, culminó el experto, sin dejar de destacar que “una buena caracterización del ambiente tendría que considerar un estimado de los rindes esperados”.


Foto. Dr. Martín Díaz-Zorita.

Cerrando el panel, el Dr. Martín Díaz-Zorita (INBA-CONICET, DZD Agro y Novozymes) sostuvo que la expansión del cultivo de soja condujo a cambios en los sistemas y prácticas de producción con variados resultados sobre sus rendimientos. “En muchos casos, los rendimientos medios durante la última década fueron estables, mientras que al analizar la porción de máximos rendimientos alcanzables, estos fueron crecientes durante el primer lustro y relativamente estables en los siguientes años”, explicó. Sobre el tema también mencionó: “Cuando nos expandimos en superficie, nos movemos hacia suelos con ambientes de menor potencial”.
Más allá de esto, el especialista manifestó: “El manejo de sistemas de producción entendido como decisiones empresariales de largo plazo es una herramienta que podría explicar mejoras en los rendimientos alcanzables de soja”.
En este sentido, también se refirió al desafío de implementar cambios fundamentalmente ligados a las rotaciones, al uso de fertilizantes y al cuidado de los suelos. “Es clave, por ejemplo, sostener la continuidad de la siembra directa en la región pampeana, lo cual explica incrementos del orden del 7 u 8% por reducción de erosión y mejora en la economía del agua".
Por último, hizo referencia a la necesidad de trabajar en un mayor conocimiento sobre los sistemas actuales de producción como estrategia para seguir sumándole valor a la misma.

5 - Novedades en nutrición de cultivos


Foto. Dr. Hernán Sainz Rozas.

Abriendo el panel de novedades, el Dr. Hernán Sainz Rozas (INTA Balcarce) presentó los datos de un relevamiento a nivel nacional de los niveles de fertilidad de los suelos. Entre otros, mostró como la mayor parte de los suelos del oeste, norte y sur de la región pampeana presentan rangos de fósforo extractable de bajos a muy bajos. “Por el contrario, la mayoría de los suelos de la región extra-pampeana presentan contenidos altos o muy altos”, agregó.
En lo referente a calcio, magnesio y potasio (aunque la disponibilidad de los mismos es actualmente alta), según el especialista se debería comenzar a monitorear su contenido, fundamentalmente en zonas como Entre Ríos y el noreste de Buenos Aires, así como también en cultivos sensibles a su deficiencia o a la acidez del suelo.
Por otra parte, Sainz Rozas explicó que los niveles de zinc y boro en suelos bajo agricultura han disminuido notablemente respecto de aquellos en condición prístina. “El zinc podría ser limitante en gran parte de la región pampeana, Córdoba, sureste de Santa Fe, noreste y suroeste de Buenos Aires, mientras que el boro podría serlo en la zona norte de la región. Es importante destacar que la disminución de los contenidos de P-Bray en los últimos 25 años ha sido más importante hacia el oeste y norte que al sur de la región pampeana”, concluyó.


Foto. Ing. Agr. M.Sc. Luis Ventimiglia.

En su turno, y luego estudiar los datos provenientes de varias zonas y campañas, el Ing. Agr. Luis Ventimiglia (INTA 9 de Julio) se refirió a los efectos de la fertilización fosforada en soja, resaltando los efectos positivos sobre los rendimientos en todos los casos analizados. De esta manera, sostuvo que a la hora de reponer y construir, con dosis de unos 20 kg de fósforo por ha, no sólo se alcanzan los mayores rendimientos, sino que también se genera un balance positivo del nutriente, que permite incrementar los niveles en el suelo. En este sentido, Ventimiglia comentó que se obtienen buenos resultados realizando fertilización dividida: voleo al grueso en invierno y como arrancador, al momento de la siembra.
Finalmente, el especialista se refirió a la sustentabilidad de la monocultura sojera y su relación con el suelo. “El monocultivo de soja no es la mejor alternativa y se debe aplicar una rotación adecuada para poder sumar fertilidad química y biológica".


Foto. Ing. Agr. M.Sc. Cristian Álvarez

Llegado su turno, y compartiendo el mismo panel, el Ing. Agr. Cristian Álvarez (INTA General Pico) se refirió al manejo de los cultivos de cobertura y sus efectos sobre la nutrición de suelos y cultivos, mostrando resultados de trabajos realizados en la zona semiárida (inestable en cuanto a cuestiones hídricas). “Una de las virtudes del uso de cultivos de cobertura es la posibilidad de mitigar efectos negativos del monocultivo de la soja en sistemas agrícolas”, explicó al tiempo que agregó: “No es sencillo introducir el concepto y esto muchas veces tiene que con algunos mitos sobre los costos de la práctica y el consumo de agua y disponibilidad de nutrientes (fundamentalmente nitrógeno) en la secuencia de cultivos”.
Además, el experto fue contundente en cuanto a que la principal problemática de la región es la economía del agua en los suelos,situación que muchas veces no se tiene en cuenta, esperando después ser eficientes en el uso de nutrientes. Respecto del manejo de los cultivos de cobertura, el especialista destacó algunas variables a tener en cuenta para su uso, como por ejemplo: el manejo de la fecha de secado y fertilización; los rendimientos en función del ambiente y la cantidad de agua que se logre administrar en el periodo entre cultivos de verano.
Culminando su participación, Álvarez mencionó que el momento de secado impacta sobre la productividad y que el uso de la fertilización mejoró la productividad de materia seca entre un 40% y 100% en los materiales usados y ambientes explorados. De tal manera, destacó que en maíz ha registrado mejoras de entre 28% y 31% en los rendimientos usando gramíneas de cobertura y del 28% al 45% utilizando leguminosas como Vicia.

6 - La nutrición en la agricultura por ambientes

Referido a los avances de manejo sitio-específico de la nutrición, se abordó un panel con la participación de referentes en el tema.


Foto. Dr. Agustín Pagani.

En primer lugar, el Dr. Agustín Pagani, que se desempeña como asesor privado en Clarion, 9 de julio, y realizó un Post Doctorado en Iowa State University, analizó la importancia del manejo de sitio específico, teniendo en cuenta la variabilidad que se puede encontrar en los suelos. “Si bien, el agregado de tecnología en los procesos de diagnóstico puede resultar complejo, ya que se necesita más capacitación y una mayor inversión, permite mejorar los rendimientos para obtener una mayor eficiencia productiva”, explicó. Además, Pagani se refirió a los factores que determinan las limitantes de los suelos y los objetivos de un diagnóstico de variabilidad espacial: “Hay factores que limitan o determinan las respuestas de los cultivos a la aplicación de los nutrientes como la topografía del suelo, y la disponibilidad de nutrientes. Por eso, la finalidad es identificar la respuesta potencial y en la aplicación alcanzar el nivel óptimo de cada nutriente en cada parte de nuestro lote.”
El especialista también resaltó la importancia de realizar un diagnóstico adecuado de variabilidad espacial para no sobreaplicar en algunos sectores y subaplicar en otros. Además agregó: “Actualmente hay una gran cantidad de herramientas de diagnóstico de variabilidad espacial que pueden aplicarse cuando existe grandes diferencias de rendimiento o una baja interacción entre la variabilidad espacial y temporal. Para un diagnóstico correcto se deben superponer los diferentes datos obtenidos y en base a eso, determinar cuales son las prácticas viables desde el punto de vista empresarial”.


Foto. Dr. Gabriel Vázquez.

A continuación el Dr. Gabriel Vazquez, Coordinador de AACREA, focalizó su presentación en el análisis de los suelos de en el Sur de la Provincia de Bs. As. y la posibilidad de practicar la agricultura por ambientes. “Determinar las características del suelo (donde se separa por zonas o ambientes y no por hectáreas) y establecer los factores limitantes (tosca, alcalinidad) permite definir el perfil de suelo de cada ambiente y mejorar los rendimientos y optimizar el uso de los fertilizantes”, explicó el especialista.
En cuanto a la fertilización con nutrientes como el nitrógeno, fósforo y azufre, el experto señaló la relevancia de poder integrar todas las capas de información que se tienen para caracterizar la variabilidad espacial y temporal, y así buscar la mejor forma de llevarlo a cabo desde el punto de vista empresarial.
Luego, Vázquez destacó los beneficios de la fertilización variable ya quepermite optimizar el uso de fertilizantes, maximizar el potencial productivo y minimizar la cantidad de emisiones de efecto invernadero, algo que por el momento solo aparece en los discursos políticos pero no tanto en el ámbito agronómico.
Para finalizar y al ser consultado sobre la finalidad de este tipo de prácticas que determinan las características de los ambientes concluyó: “La idea central es fertilizar con las dosis de nutrientes que hacen falta, ni más ni menos".

7 - El manejo de nutrientes según los asesores

Como penúltimo panel del Simposio, se desarrolló un debate sobre el rol de los asesores en el manejo de la nutrición de los cultivos. Para ello, participaron diferentes especialistas que mostraron las realidades productivas de sus respectivas zonas, y cuáles son los desafíos que enfrentan y las herramientas que utilizan para asesorar en la toma de decisiones.


Foto. Ing. Agr. Miguel Boxler.

En primer lugar, el Ing. Miguel Boxler (CREA Sur de Santa Fe – asesor en el Sudeste de Córdoba y Sur de Santa Fe) sostuvo la importancia de utilizar distintos indicadores de suelo y cultivo, calibrados localmente. "Esto posiciona mejor al productor para la toma de decisiones tanto en el corto como en el mediano plazo”, explicó Boxler. También resaltó la importancia de tener buen manejo del agua y una fertilización balanceada a la hora de alcanzar los máximos niveles de eficiencia. Además, destacó que el hecho de mostrarles a los agricultores los datos de las distintas redes de conocimiento existentes, facilita la adopción de las tecnologías disponibles. Tal es el caso de la Red de Nutrición del CREA Sur de Santa Fe -donde el IPNI participa activamente- que al realizarse en campos de productores, es de gran apoyo para mostrar a campo los resultados contrastantes entre una nutrición pobre y otra balanceada.


Foto. Ing. Agr. Fernando Ross.

Por su parte, el Ing. Fernando Ross (INTA Barrow y asesor en el Sur de Buenos Aires) analizó qué nutrientes son los más limitantes en su zona actualmente y comentó cómo el manejo de la fertilización en los principales cultivos ha sido realizada gracias a la evaluación de variadas herramientas de diagnóstico. “En la región, las principales problemáticas están ligadas a la limitación en la profundidad de los suelos y las escasas precipitaciones, respecto de zona núcleo. Vemos que muchos productores están casi al límite en la eficiencia en el uso del agua. Este es el gran desafío para la genética futura, y la intensificación de la mano del manejo del sitio específico, ambiente por ambiente”.


Foto. Ing. Agr. Nicolás Capelle.

Del panel también participó el Ing. Agr. Nicolás Capelle (asesor en Junín), quien destacó en relación a la temática propuesta, la importancia de recorrer los lotes y lograr un buen diálogo con los productores, reforzándoles el concepto del costo oculto que genera el desbalance de nutrientes en los suelos. “Como intermediarios en este tipo de relaciones, debemos siempre buscar el equilibrio entre la renta, la sustentabilidad y los riesgos, aplicando los fundamentos de la nutrición con una visión más amplia; las dosis tienen que definirse luego de un proceso de análisis mucho más amplio”, explicó. Por último, el ingeniero agrónomo sostuvo que “los sistemas de producción están en deuda con el suelo y todos los eslabones de la cadena somos responsables de ello; lo importante es avanzar en difundir el rol de la ciencia y la extensión a campo”.


Foto. Dr. César Quintero.

Por último, el Ing. Agr. César Quintero (UNER y a asesor privado) describió la situación actual en la provincia de Entre Ríos, en donde la soja ocupa un 65% de la zona agrícola, seguida por el trigo y el maíz. En cuanto a los nutrientes, el fósforo es el elemento que ha recibido especial atención porque los suelos son particularmente deficientes, debido fundamentalmente a que el material original es pobre en el nutriente. “Esta situación representa una restricción a la productividad agropecuaria regional dado que con los bajos niveles en el suelo y bajas dosis de fertilizantes aplicadas, no es posible alcanzar altos rendimientos. Para nitrógeno, en maíz y trigo, se definen los potenciales de rendimiento y se mide la disponibilidad a la siembra. Asimismo, las dosis son generalmente evaluadas considerando las relaciones de precios grano:fertilizante. En cuanto a otros nutrientes, sobre todo en suelos calcáreos, es común detectar deficiencias de zinc y de potasio, dado el desbalance con el calcio. Para el caso de zinc, se ven muy buenos resultados con aplicaciones a las semillas, y para potasio, aplicaciones a la siembra. En general, las respuestas son aditivas siendo posible obtener respuestas con una rentabilidad adecuada.

8 - Novedades en micronutrientes

Como último panel, se presentaron las novedades referidas al diagnóstico y manejo de micronutrientes, con dos referentes en nutrición de cultivos como el Dr. Antonio Mallarino (Iowa State University) y el Ing. Agr. M.Sc. Gustavo Ferraris (EEA INTA Pergamino).


Foto. Dr. Antonio Mallarino.

El Dr. Mallarino, destacado profesor e investigador en Iowa State University (EE.UU) que centró su presentación en las distintas experiencias que realizó durante 2012 en el cinturón de maíz y soja en Iowa. En el comienzo de su presentación destacó la complejidad que representa la obtención de datos sobre micronutrientes. “Hacer análisis con los micronutrientes es complejo y nos encontramos con análisis que todavía son poco confiablescomparados con macronutrientes como nitrógeno, o fósforo”.
Luego se refirió a la gran variabilidad de los suelos en cuanto a micronutrientes como zinc, hierro, manganeso o cloro, (entre otros) y al desafió de encontrar a futuro indicadores de eficiencia. También realizó un minucioso detalle del proceso realizado en las distintas investigaciones donde trabajó con varios ensayos de maíz y soja aplicando distintas dosis de zinc, cobre y manganeso. Sobre los resultados, Mallarino lamentó que los estudios no hayan sido los esperados. “No hubo grandes respuestas de rendimiento, pero , estamos en proceso de pleno aprendizaje y este año vamos a repetir la experiencia cambiando suelos y dosis de nutrientes”. Finalmente, expresó que en este tema se debe tener paciencia y llamó a trabajar de manera objetiva y en conjunto entre investigadores, productores y miembros de la industria, para poder desarrollar tecnologias viables para los productores.


Foto. Ing. Agr. M.Sc. Gustavo Ferraris.

Por últmo, Gustavo Ferraris (INTA Pergamino) compartió sus conocimientos sobre micronutrientes, analizó las deficiencias del suelo observadas en los últimos años y la respuesta a la aplicación de micronutrientes en los cultivos extensivos en Argentina. “Si bien no tenemos un diagnóstico claro, podemos hablar de ciertas condiciones de clima y suelo bajo las que se pueden encontrar algunas respuestas”, argumentó.
En este sentido, el especialista destacó la relevancia del creciente conocimiento local sobre la identificación de los síntomas, características de su ciclo y dinámica en los suelos que ayudan a seleccionar las mejores fuentes y prácticas de fertilización. Ferraris también se refirió a los resultados favorables obtenidos tanto en los suelos que contienen valores menores al 2 % de materia orgánica como en aquellos casos en los que los nutrientes se aplicaron conjuntamente con el fungicida. Como conclusión y en base a sus investigaciones, Ferraris afirmó: “En suelos con bajo contenido de materia orgánica y pH fuera del óptimo, disminuye la variabilidad de respuesta".




El cierre del Simposio Fertilidad 2013, estuvo a cargo del Dr. Fernando García, quien agradeció a los disertantes por las presentaciones en sus respectivas áreas de trabajo, a los más de 30 autores de posters por difundir a través del Simposio sus investigaciones, y a los casi 1000 asistentes por hacer posible el evento. El Dr. García enfatizó el objetivo del Simposio, que es conocer y discutir los fundamentos científicos en los que se basan las mejores practicas de manejo de nutrientes y fertilizantes (MPM), que bajo el concepto de los 4RS permiten decidir la fuente correcta aplicada a la dosis correcta en la ubicación y momentos correctos. Finalmente, resaltó la importancia de generar ámbitos donde poder discutir e interactuar entre todos los integrantes del sector, para lograr esa "Nutrición del Cultivos para la Intensificación Productiva Sustentable" que la 11a. edición del Simposio tuvo como lema de trabajo.

Agradecimientos
Los organizadores, agradecemos enormemente a los asistentes, disertantes, autores de posters, instituciones colaboradoras y quienes ayudaron y aportaron al trabajo detrás de escena, por compartir con nosotros esta exitosa 11º edición del Simposio de Fertilidad.








ACTAS SIMPOSIO FERTILIDAD 2013

Actas con los trabajos escritos de las presentaciones y posters presentados en el Simposio.
Para adquirir la publicación a través de IPNI Cono Sur,
contactar a la Sra. Laura Pisauri al (011) 4798 9939 o a lpisauri@ipni.net



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